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In the Colombian Caribbean, small-scale fishers and scientists are teaming up to better understand and protect rays, key species that maintain healthy marine ecosystems but are often caught unintentionally. Through a collaborative project led by Sharky, with support from the Save Our Seas Foundation, and students from Universidad Jorge Tadeo Lozano, monitoring across fishing communities has documented more than 120 Hypanus guttatus individuals, alongside incidental catches of sea catfish, barracuda, and several shark species. These findings help clarify how rays are being caught and guide efforts toward more sustainable fishing practices.
The heart of the project lies in community workshops, where trust, dialogue, and shared learning take center stage. Fishers mapped historical and current fishing hotspots, noting a sharp decline in both abundance and size of rays over the past 10–15 years. Together with experts, they explored practical gear modifications, such as raising longlines, testing circle hooks, and adjusting bait strategies, to reduce bycatch without affecting livelihoods. Three fishers volunteered to pilot these methods, signaling a strong willingness to adapt. What has emerged is more than data: it is a genuine partnership where traditional knowledge and science converge to protect marine life and support coastal communities.
For the complete article:Â https://saveourseas.com/update/fishing-for-knowledge-fishers-share-local-wisdom-to-protect-rays-in-the-colombian-caribbean/
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En el Caribe colombiano, pescadores artesanales y cientÃficos están uniendo esfuerzos para comprender y proteger a las rayas, especies esenciales para el equilibrio marino pero frecuentemente capturadas de manera incidental. A través de un proyecto colaborativo liderado por Sharky con apoyo de la Save Our Seas Foundation y estudiantes de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, se han monitoreado comunidades pesqueras registrando más de 120 individuos de Hypanus guttatus, además de capturas incidentales de chivo mozo, barracuda y varias especies de tiburones. Esta información permite entender mejor cómo están siendo capturadas las rayas y orientar prácticas pesqueras más sostenibles.
El corazón del proyecto son los talleres comunitarios, basados en el diálogo, la confianza y el aprendizaje conjunto. Los pescadores trazaron mapas de zonas de pesca pasadas y actuales, señalando una fuerte disminución en la abundancia y tamaño de las rayas en los últimos 10–15 años. Junto con expertos, exploraron modificaciones prácticas en los artes de pesca, como elevar palangres, probar anzuelos circulares o cambiar estrategias de carnada, para reducir la captura incidental sin afectar sus medios de vida. Tres pescadores se ofrecieron como voluntarios para probar estas técnicas, mostrando una clara disposición al cambio. Lo que ha surgido es más que una base de datos: es una alianza genuina donde el conocimiento tradicional y la ciencia se unen para proteger la vida marina y el futuro de las comunidades costeras.



